La sombra es prueba irrefutable de solidez.
Y también de mi negrura.
Está bien, lo llevo muy bien…
¡Psé!
No me quejo, es simple vanidad.
Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.
La realidad tomada por mi cámara. Seres creados para combatir la mediocridad. Instantes que no siempre son lo hermosos que nos dijeron.
La sombra es prueba irrefutable de solidez.
Y también de mi negrura.
Está bien, lo llevo muy bien…
¡Psé!
No me quejo, es simple vanidad.
Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.
Nube fuelle o acordeón.
No sé para qué sirve esta chingadera.
Dicen que la naturaleza es sabia. Yo digo que sólo es aleatoria.
Psé...
Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.
Murf me mira, aunque no sé si me observa con la curiosidad de un biólogo-psicólogo, hacer las abdominales matutinas.
Tengo la jodida impresión de que, con la característica soberbia gatuna, piensa que si estoy tonto o qué.
Me encanta la intuición y curiosidad de los gatos; pero su soberbia puede ser muy irritante por lo impertinente.
No me extrañaría que un día fuera yo quien usara el arenero.
Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.
Yo no pierdo el tiempo en tonterías, tengo mis inquietudes científicas y culturales, no soy una cualquiera.
Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.
Es real, un gigantón, un tipo guapote.
Unas veces sueña y otras piensa.
Y si desde el techo de su caseta ve a una perra que está buena o a un colega por el camino, se pone muy tenso y lanza sus ladridos de barítono profesional.
No lo he visto con un casco de cuero y gafas pilotando su caseta-nave; pero es una cuestión de tiempo. Depende también de la calidad del cigarro de la risa que fumes.
Y en vez de tener por amigo al pájaro Emilio y a Carlitos entre otros, hay un par de cabras que a veces observa con un ojo abierto, un tanto aburrido; como yo el cine “de autor”.
Es de imaginar que tenga dos rabos también, como debiera tenerlos Snoopy.
Sí que tiene cierto poder mental, porque cuando paso frente a él, a través de la reja de la casa, ni se molesta en mirarme; pero pareciera que una voz en mi cabeza dice: “Ya pasa el gordo otra vez…”.
Por cierto, también tiene el sarcástico ingenio y humor del Snoopy incorpóreo de tinta y papel.
En fin, que si no te fijas bien te puedes perder la tira cómica del día, que es lo que más vale de cualquier periódico de esta era “woke” decadente y cobarde de la mentira, su doctrina del hijoputismo y censor de la libertad, inteligencia y humor. Muy seudodemocrático con corrección político-social de mierda.
Qué sería de la inteligencia si no existiera Snoopy…
Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.
Me refiero a la bestia blanca. No me quiere, sólo me usa.
Gatos...
No os fieis de las rosadas naricillas.
Iconoclasta
No tiene otro sentido, más que lo ornamental, un gato sin ratones que cazar; cosa que explica el dramatismo de esta foto y todos los pelos que no se aprecian en el escritorio.
Mientras esto sucede, mi pensamiento agudo y analítico, afilado como un canto rodado; Murf permanece irritantemente impasible, sin problema.
Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.
Se juntan, reúnen, asocian y compiten.
Se solapan bellezas y coloridos unos sobre otros en un caos de hermosa psicodelia.
Tanto que me hacen ajeno al planeta. Me pregunto qué cojones hago yo aquí, tan gris, tan incoloro…
Tan neutro y anodino.
Corporativistas orgullosas…
No comprendo mi existencia en el planeta ante la Corporación de la Belleza y el Color.
Iconoclasta
Tiene su vanidad, le gusta mucho la canción The Lion Sleeps Tonight (Wimoweh), aunque no me lo creo. La verdad es que me gusta más a mí.
A él le encanta observar los pájaros que le gustaría cazar y decapitar juguetonamente.
No es un vulgar león. Es un tanto vanidoso y el muy felino tiene razón para serlo.
Y no le gusta que le molesten cuando duerme.
Pinche Murf…
También me hace notar que yo no soy más que él.
Y estoy de acuerdo, muy de acuerdo.
Iconoclasta