Y díjole Yahvé:
– ¡Haz crosffit!
El hombre respondiole:
– ¡No me sale de la polla! ¡No quiero!
Y Yahvé maldíjole con dos tazas:
Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.
La realidad tomada por mi cámara. Seres creados para combatir la mediocridad. Instantes que no siempre son lo hermosos que nos dijeron.
Y díjole Yahvé:
– ¡Haz crosffit!
El hombre respondiole:
– ¡No me sale de la polla! ¡No quiero!
Y Yahvé maldíjole con dos tazas:
Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.
Fotos para captar la luz, lo anodino y extraordinario, las formas, las texturas y darle interés a todo ello. Interés para uno mismo, porque cuando hago una foto espero que me guste. No considero ninguna otra opción ya que no vivo de ello.
Hay que saber adaptarse a la luz y luego modificarla, desechar o no los colores.
Hacerla vibrante, triste, incómoda, desenfocarla…
La fotografía es mi recurso ante mi incapacidad para expresarme con arte. Mis dedos no saben, no aciertan a dibujar como hacen los artistas.
Tengo manos de mecánico, mecánicas en cuanto que más allá de escribir, apenas les puedo arrancar una creatividad. Mis torpes y rudos dedos no conectan con el cerebro y sus emociones e inquietudes.
Es uno de mis grandes lamentos, esta incapacidad para el arte.
No considero la fotografía arte, sino tecnología.
E instintivamente y por iteración a lo largo de la vida, he dominado la técnica; lo suficiente como para sentirme bien cuando observo lo que he fotografiado y luego transformado. Como dios.
Otra luz irrepetible… He formado una imagen de cómo quiero que sea el mundo que habito en un momento y lugar irrepetible. Entrópico.
Estaba cansado de tanto color, necesitaba serenidad.
Y me he dado cuenta de que cada día deseo un mundo distinto, no importa si más oscuro o claro, gris o policromático.
Ante la magia de mi foto, sinceramente pienso que dios, de haber existido, lo creó todo mal.
Iconoclasta
La sombra es prueba irrefutable de solidez.
Y también de mi negrura.
Está bien, lo llevo muy bien…
¡Psé!
No me quejo, es simple vanidad.
Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.
Flotantes y bellas grisenterías. A veces el color barre la belleza de la textura y su intimidad.
Porque no puedes evitar acariciar la textura.
su piel, su amada piel, su desesperante piel…
Y sentir un gemido propagarse entre los dedos como monocromática correspondencia de amor sin sobresaltos, serena como las almas sin cuerpo.
Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.
Nube fuelle o acordeón.
No sé para qué sirve esta chingadera.
Dicen que la naturaleza es sabia. Yo digo que sólo es aleatoria.
Psé...
Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.
No es verdad que la letra con sangre entra. Con la sangre lo único que entra es la infección, la ira y su violencia.
Por mucho que me hicieron “sangrar” en la escuela no consiguieron que en mi torrente sanguíneo se metiera uno solo de sus piojosos dogmas.
Sin embargo, que la sangre escribe letras y da color a la pluma entre mis dedos, no es un fascismo o una brujería.
Creo en la sangre que sale por un dolor y en la sangre que escribe y describe el dolor y una libertad salvaje.
Creo en lo que escribo con sangre permanente que el viento no puede llevarse, como creo en el hambre de aquel coño amado mil veces lamido y follado.
Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.
El peso de la tinta en el papel es el de mi pensamiento.
Mi pensamiento denso y potente que grava y deforma las hojas haciendo de cada idea caligrafiada un movimiento tectónico que unas veces lo desgarra y otras lo dobla de dolor.
Y yo, impíamente, no dejo de escribir.
No puedo parar…
Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.